EL
CASO DE ASLY
Esta es una experiencia
vivida durante el tiempo escolar, específicamente en este último periodo de
prácticas, acontecido en la Esc. Prim. Gral. Felipe Ángeles en el grupo 5 “B”.
A través de esto quiero
compartir una linda experiencia con una niña que es sordomuda, su nombre es
Asly la cual con su singular alegría y forma de ser te hace tener un buen día y
una sonrisa a pesar de cualquier situación.
Lo primero que pasó por mi
mente al enterarme de esta situación fue las adecuaciones que le tendría que
realizar a mis planificaciones, ya que no contaba con que esta situación se
podía presentar.
Al tener una plática con el
profesor titular sobre este caso, me aconsejó que no ocuparía realizar ningún
tipo de adecuación ya que él me ayudaría
a trabajar con ella y me daría una estrategia de cómo llevar a cabo mis
contenidos para que mi práctica fuera más favorable.
El primer día que estuve
presente en este grupo y al ya estar enterado de esta situación me enfoqué en
ver como el profesor trabajaba con ella, que actividades realizaba y el cómo de
dirigía con ella.
Asly es una niña con una
tremenda capacidad de lo cual me percaté rápidamente, el detalle es que ella
siempre quiero tener la atención porque de lo contrario no trabaja ya que
siente que la ignoran y le pierde el interés a lo que está realizando.
Otra observación de la que
me percaté es que ella solo trabajaba con recortes, dibujos para colorear,
identificación de los números del 1 al 10, y sumas y restas con menos de dos
cifras. A partir de esto cuestioné al profesor del por qué solo trabajaba eso
con ella si ya estaba en 5to grado, a lo que me respondió que Asly venía muy
atrasada en cuanto a su conocimiento ya que no habían trabajado como se debía
con ella en los grados anteriores.
A raíz de esta respuesta
sentí como que algo estaba oculto o no me lo quiso decir del todo el profesor
lo cual no me pareció mal ya que nosotros sólo estamos realizando una jornada
de prácticas, pero como también a nosotros al momento de llevar a cabo nuestras
prácticas nos dicen que podemos indagar más allá de las aulas con nuestros
alumnos para conocernos un poco más, por lo tanto me tomé la libertad de
hacerlo e investigar un poco más de Asly.
En unos de estos días en la
hora de entrada a la primaria me encontré con la mamá de Asly y un poco
temeroso y nervioso me acerqué con ella para cuestionarla sobre el como había
sido el desempeño de su hija en años anteriores, primeramente me presenté ante
ella diciéndole como me llamaba, de que escuela iba y cuales eran mis
propósitos en esta plática.
Ella muy amable me respondió
a varias preguntas las cuales fueron muy fundamentales para darme cuenta el por
qué Asly tenía problemas en los contenidos que trabajaban con ella.
Esto se debía que en los
grados pasados no le habían dado la atención que requería, por lo tanto, la
niña no trabajaba solo se la pasaba jugando fuera del salón, incluso su maestra
anterior no trabajaba con ella solo la mandaba a la aula de medio a la
computadoras para que ahí se entretuviera en todo el día.
Lo que ella me mencionó y
con lo cual se mostraba muy contenta y agradecida era que el profesor con el
que se encontraba actualmente Asly, ya que él con sus muestras de cariño e
interés en ella le había vuelto las ganas de asistir a la escuela.
Todo esto que me había
planteado la mamá de Asly lo comprobé al volver al salón de clases ya que pude
observar como el profesor tiene una hoja pegada al lado del pizarrón donde
venían las señas y sus significados para poder comunicarse con ella que era
algo que el grupo ya hacía muy bien ya estaban muy acoplados a este lenguaje o
si no con señas de entendimiento que se usan coloquialmente.
El trabajar con ella al
principio no se me hizo muy fácil pero poco a poco conforme avanzó el día se me
facilitó mucho más, hasta llegar al grado de tenerla por un lado ayudándome a
dar la clase, y se podrán preguntar como hacia eso sí se puede interpretar como
algo que altera el desorden o no deja trabajar, pero al contrario al hacer esto
ella se sentía parte de lo que estaba realizando y, de esta manera trabajaba
con más interés.
Algo que ya me había
comentado el profesor era que llega un momento en que ella ya no quiere
trabajar se enfada y sólo quiere andar parada o fuera del salón, y
efectivamente la semana que pude estar con ellos siempre después de las 11:30
ya no quería estar ni dentro del salón ni trabajando y más cuando tenía la
clase de inglés.
Su forma de trabajar era
algo muy singular, por ejemplo, cuando tenía que trabajar las restas se le
otorgaba un vaso con piedritas para que ahí mismo fuera identificando la
cantidad y realizara la operación.
Algo que le encantaba a ella
era dibujar y colorear por lo que en cada contenido que llevé a cabo todo lo
relacionado con ello le ordenaba que lo dibujara y posteriormente lo coloreara,
por ejemplo, cuando trabajamos el plato del buen comer ella dibujó frutas y
verduras lo cual la mantenía entretenida y trabajando.
Muchas veces quise intentar
trabajar un poco más allá con ella pero el profesor me dijo que aún no se
podía, ya que prácticamente estaba empezando de cero, debido a esto para poder
trabajar con ella tenía que recurrir a las actividades de primero y segundo año
y eso le complicaba un poco su trabajo.
El haber trabajado con esta
niña me deja una grata satisfacción y un dulce sabor de boca ya que nunca había
pasado por una situación de este tipo y me gustó, el ver como poco a poco va
avanzando su aprendizaje y, sin duda alguna me gustaría repetir esta experiencia.
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